miércoles, 4 de marzo de 2015

"Cuando las palabras ya no llegan a más está la música para completar el mensaje".

Natalia Dicenta, mujer con mucha fuerza, derrocha una enorme simpatía y es un torbellino de energía al hablarnos de sus proyectos. Combina su faceta de actriz con la de cantante presentando su disco Colours –donde combina jazz, soul, boleros…- y recorriendo teatros con la obra Última edición de Eduardo Galán y Gabriel Olivares.
No sale sola al escenario, lo hace con cinco músicos maravillosos que acompañan su hermosa voz con un despliegue de verdadero virtuosismo. Hemos pasado un rato fabuloso y muy divertido charlando con ella, pudiendo comprobar además cuánta pasión le pone Natalia Dicenta a todo lo que hace. Ya se lo digo yo: toda la del mundo.
Pregunta: Combinas tu faceta de actriz con la de cantante. En el fondo estos dos mundos no son muy diferentes, ¿no? Un escenario, alguien que cuenta una historia y alguien que la recibe.
Natalia Dicenta: Lo acabas de decir. Se trata de contar historias y de emocionar. El trabajo arriba en el escenario es a través de la música, la palabra, la danza y con un solo foco que caiga puedes dejar sin aliento. Con la música es cierto que se llega a umbrales donde a veces no puede llegar la palabra. Hay momentos en la vida en los que no encontramos la palabra que defina lo que queremos expresar, con la intensidad con la que lo estamos sintiendo. Llega una música y es capaz de definir. Cuando las palabras ya no llegan a más está la música para completar el mensaje.
La música es fundamental en la vida de toda persona. Está en la historia de la humanidad desde las cuevas, los tambores y la flauta. La música es necesaria para vivir y, en este caso, el jazz y todo lo que hay en Colours es que tiene la libertad, el vuelo, esas melodías ricas y cambiantes, la improvisación, el riesgo. Es toda una aventura, un modo de vida. Es pasión, libertad, gozo, divertimento, es juego.
P.: Las dos facetas han ido de la mano y te han acompañado desde pequeña siempre. No te sueltas de la mano de ninguna de ellas.
N.D.: No, no. A mí me gusta sumar, yo sumo. Me gusta el tipo de artista a la manera del Renacimiento, de abarcar muchas facetas artísticas. Yo creo que es el deseo –por lo menos el mío y de Pilar Jurado-. Ella es un tipo de artista renacentista para mí: es una estudiosa de la música desde sus inicios, compone, canta, produce, aúna coros, da clases… para que la música, que es su vida, llegue a cada rincón del mundo si pudiera ser… porque lo necesitamos.
La música es cultura –y esto es muy importante- y la cultura es necesaria para la vida, para caminar por la vida. Música, literatura, pintura, danza, etc., cualquier manifestación artística nos hace más personas, más libres, nos hace mejores.
P.: Antes he comentado tu energía, tu fuerza y tu carácter de mujer luchadora y me sirvo de ello para enlazar con el personaje que interpretas en Última edición: una directora de un periódico.
N.D.: Directora de un periódico de gran tirada, un personaje de ciencia ficción. Yo digo que Eduardo Galán –autor de la obra- fue un poco profético. Tengo un recorte de un periódico guardado en el libreto de la obra porque a los meses de estrenar, en Arabia Saudí -país donde a las mujeres se les ha prohibido hasta conducir y están bajo un régimen patriarcal y espantoso- nombraron directora de un periódico de tirada nacional a una mujer. Esto no existía.
En Última edición soy la directora del periódico desde hace más de 20 años. En los 90 ella se hace con la directiva, los medios están en manos de los hombres. Estoy muy orgullosa de representar este personaje porque es una mujer independiente y luchadora. Está en la cabeza del poder y en la toma de decisiones, ahí donde las mujeres seguimos encontrándonos tanto techo de cristal y aún el acceso –por muy preparadas que estemos- sigue siendo muy complicado. Es fantástico estar al mando de un periódico, es fabuloso que una mujer vaya en busca de la independiente periodística, de la verdad objetiva y bien documentada.
P.: Hay dos o tres canciones de tu álbum Colours en las funciones de Última edición, ¿no?
N.D.: Sí, vino todo a la vez. Yo hago la presentación oficial de Colours el 5 de noviembre de 2013 en el Teatro Bellas Artes de Madrid, ya había empezado a ensayar la obra de teatro y el 29 de ese mismo mes debutábamos en el Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián con la obra Última edición. Entonces al director –Gabriel Olivares- se le ocurrió que en vez de buscar otras músicas podríamos poner haciendo un guiño temas de Colours. Yo encantada.
P.: Enumeramos: tu personaje es una mujer independiente y fuerte, en las representaciones suenan temas de Colours y Natalia Dicenta es además emprendedora y luchadora para conseguir su propio disco.
N.D.: Sientes que realmente tomas las riendas de tu vida y sientes la libertad, además de la contrapartida que conlleva tomar las riendas de esa libertad. Es un camino que se toma para bien y para mal pero es mi propio camino. Tomé la decisión de ser independiente –soy productora ejecutiva del disco y también de hasta la última decisión-, junto con mi productor musical que es Vicente Borland. Ese trabajo a nivel artístico lo hicimos juntos, tuvimos muchas reuniones hasta llegar donde yo quería. Me dijeron que era muy complicado y me pareció estupendo porque es un desafío, me gusta que me pongan el listón arriba porque me gusta saltar alto. Me gusta saber que puedo saltar alto. Me convertí en productora para sacar mi sueño adelante –porque llevaba ya cantando muchos años-. Además si quería seguir desarrollando mi carrera como cantante, era fundamental tener un soporte físico porque es mi carta de presentación para un montón de oficinas, festivales, teatros, etc.
Fue un disco que se hizo con mucho cuidado y meticulosidad, se cuidó cada detalle a todos los niveles. Cuando llega el momento de la parte gráfica, ahí estuvo mi hermano –Daniel Dicenta Herrera-. Fue una aventura preciosa también el compartirlo con la familia. Lo tuve tan claro… y algo se empezó a poner en marcha dentro de mí. Fue un proceso apasionante y ahora Colours está aquí. Es algo de lo que me siento muy orgullosa, he visto que he podido hacerlo y veo que podré volver a hacerlo.
P.: Vemos todo lo que ha supuesto para ti Colours y despierta muchas emociones en quien oye los temas. En el escenario, ¿qué emoción despierta en Natalia Dicenta?
N.D.: La felicidad. Debe ser eso porque yo estoy en el escenario como si me hubiesen soltado en el recreo… como una niña pequeña, rodeada de mis músicos, sonando tan maravillosamente –Vicente Borland al piano, Israel Sandoval a la guitarra, Marcelo Peralta al saxo, Reinier Elizarde al contrabajo y Antonio Calero a la batería-.
Ellos son muy importantes, si no están conmigo haciendo lo que hacen –maestros todos- esto no sería igual. Pero lo que yo siento es felicidad. Puedo estar agotada, con nervios y dudas respecto a la voz, miles de cosas que nos pasan a los artistas minutos antes de dar el paso y salir al escenario… Arrancan ellos tocando y en cuanto salgo pienso: “¡vamos a pasárnoslo bomba!” Y eso debe ser lo que se transmite a la audiencia. Se trata de vivir una experiencia a través de la música y pasarlo bien, cuidando todos los detalles siempre.
Estoy muy agradecida a todo lo que me está pasando con Colours. A veces las cosas en la vida se pueden poner difíciles pero entonces sales al escenario y parece que todo tiene sentido. Desde esa gran fuerza, desde ahí ofrecemos Colours a la gente. Se trata de disfrutar. Lo importante es dar a la gente lo que está pidiendo desde la excelencia y la exigencia encima de un escenario. 

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